jueves, 30 de mayo de 2013

EL CORPUS SIGUE CRECIENDO



Corpus Christi 2013

Por Juan Carmelo Luque, Cronista oficial de la Villa
         Para valorar en su verdadera dimensión la procesión del Corpus de la que ahora podemos disfrutar hay que echar la vista atrás y situarnos en la segunda década  del pasado siglo XX, pero dejemos  abierta la puerta de la historia para otro artículo y dediquemos el presente para este Corpus 2013.
         El irrefutable dicho popular <<tres jueves hay en el año…>> referente al Corpus Christi, en Castilleja del Campo se cumple hoy como antaño. La localidad se vuelca para la festividad y los vecinos ponen todo su empeño en engalanar puertas y balcones para una ocasión tan especial, más en este <<Año de la Fe>>. ¿Cómo describir cuanto ocurre en el Corpus de nuestro pueblo? No se pueden nombrar personas, sitios, sonidos, aromas y colores sin que algo se quede atrás en una impotencia de emociones. Es un  esfuerzo del colectivo donde se percibe el cariño a nuestra localidad. Mujeres que sacan del patio sus macetas de las más hermosas flores y antiguas colchas heredadas,  impacientes por  salir de los cajones para decorar, como un ajuar divino, puertas y balcones, como el de la Casa Consistorial donde lucen las colgaduras para los días de gala. Altares, que otras personas ponen, con un estilo tan propio que les va perfecto el calificativo de monumentales. Y es que, a la hora de adornar calles y plazas, el Corpus siempre se lleva la palma en tradición, una decoración toda naturaleza viva sin ser cara, -que ya es difícil en los tiempos que corren-  original y creativa de los hombres y mujeres de Castilleja del campo.
         Pero antes, las manos del hombre segaron  juncia y  romero y podaron brazos de vida de eucaliptos y álamos  blancos y negros, para volver al pueblo con el aroma del Dios verde que habita en  nuestros campos. Campos que fueron de olivo, vid y trigo riqueza y pan de nuestros antepasados; espiga y racimo, cuerpos de las dos sustancias de la Eucaristía. Como el Dios del Corpus, que se hace  pan de Vida y vino de Salvación para acercarse a los hombres y a nuestros campos, que son también  de la juncia y el romero, dispuestos a derrochar sus fragancias en las calles de nuestro pueblo. Y en las alcobas, las madres  ponen el blanco de comunión a sus hijos, las bellas ultiman el broche en las mantillas y  las jóvenes visten de estreno sus cuerpos sin estrenar.
El amanecer festivo despierta bajo una bóveda celeste como si Murillo acabara de pintar la eterna belleza de la Inmaculada. Pero aún antes, en la aurora de la mañana, la Hermandad Sacramental de San Miguel y del Buen Suceso nos envía, como prolongación sonora  del pasado Pentecostés rociero, la diana de gaita y tamboril que anuncia la inminente celebración de la Palabra y  la festividad del Corpus Christi. Luz, color, sonido y olor, ahora sí,  todo está dispuesto, hasta las manos que en la pasada noche soñaron con las varas del palio.

Los cultos programados desde la Parroquia y la Hermandad contemplan un Solemne Triduo Sacramental para los días 30 y 31 de mayo y 1 de junio y Función Principal en el domingo día 2. Todos los actos serán oficiados por don Antonio Romero Padilla, Párroco de San Miguel Arcángel y director Espiritual de dicha Hermandad.
El jueves 30 a continuación de la Eucaristía, concelebrada por el Sr. Arcipreste de zona y Párroco de Huevar, don Ángel Puentes Arenal y el titular de la Parroquia de San Miguel, se inició la Procesión del Corpus realizando el recorrido tradicional. Desde la Iglesia tomando la calle Buen Suceso con dirección La Cruz del Plato, visitó  calles y plazas con paradas en los seis altares instalados por particulares, para terminar con la bendición final desde el altar de la Hermandad situado a pie de la torre y abierto a la plaza de la Iglesia.
El tamboril, que marcaba el ritmo de la comitiva, daba paso  a  la Cruz de guía seguida de dos hileras de mujeres, la Junta de Gobierno con las insignias de la Hermandad y los niños y niñas de Primera Comunión. Junto al palio que protegía la  Custodia Sacramental, señoras ataviadas con mantillas aportaban la elegancia terrenal al cortejo Divino.  Cerraba el séquito el Sr. Alcalde y el Concejal de Fiestas Mayores, en representación Municipal y el pueblo de Castilleja del Campo.

En una mañana de mayo cuando la luz se derrama sobre  calles y plazas, la Fiesta del Corpus crece en nuestro pueblo, sin perder esplendor con el paso de los siglos, gracias al amor y la labor de  vecinos y vecinas que siguen velando para mantener esta tradición tan nuestra.

Costumbres y tradiciones 021
Castilleja del campo, jueves 30 de mayo de 2013