Por
Juan Carmelo Luque Varela, Cronista oficial de la Villa
Continuando
con la redacción de las costumbres que en diferentes épocas desaparecieron, en
esta segunda parte trataremos de las tradiciones de religiosidad popular que se
perdieron entre 1928 y 1960: las procesiones de Semana Santa, las Cruces de
Mayo, El Viacrucis, la procesión del
Resucitado (Niño del Espino) y la quema de Judas. Otras
de tantas que en diferentes épocas terminaron, llevándose
con ellas al olvido el recuerdo de nuestros antepasados y parte de la historia
de nuestro pueblo.
En
la actualidad no queda ningún vecino que pueda recordar las procesiones de
Semana Santa de la Hermandad de Vera Cruz. Una asociación que databa del primer
tercio del siglo XVII, manteniendo plena actividad (cultos,
procesiones y vida de hermandad) hasta que se disolvió el 31 de diciembre de
1928. Fecha en la que también desapareció la Agrupación del Buen Suceso. Esta última, aunque
recuperada a principios de la década de 1940, desapareció nuevamente el 31 de
octubre de 1946. Por fin, felizmente
recuperada en 1962, el 29 de septiembre de 2000 fue erigida canónicamente con
el título Hermandad Sacramental, de San
Miguel Arcángel y Ntra. Sra. del Buen Suceso1.
En
la década de 1940 también desaparecieron la tradicional Fiesta de la Cruz. Una
asociación filiar de la hermandad de Vera Cruz, fundada en el siglo XVIII,
que celebraba su fiesta en mayo
coincidiendo con el día de la Santa Cruz2.
Estos
populares festejos se celebraban simultáneamente en la Plaza de la Iglesia y en
el Cruz del Plato.
En
el segundo tercio siglo XX desaparecieron otras costumbres que se celebraban en
Semana Santa. Una de ellas era el Viacrucis por las calles con el Cristo de
Vera Cruz a hombros de los hombres y la
procesión del Resucitado, representado en la imagen del “Niño del Espino”.
Esta
asociación religiosa fue fundada
a principio de 1860 por Mariano de Luque con el titulo Hermandad de la Santa Resurrección de Ntro.
Señor Jesucristo. Dos años después la citada Hermandad fue adherida a la Vera
Cruz. Así, además de la procesión del jueves Santo, el domingo de Pascua de
Resurrección, por la tarde, se celebraba una procesión de Gloria con el
Resucitado3.
Cuando la Hermandad de Vera Cruz cesó su actividad y se disolvió, la
costumbre de sacar en procesión el Niño del Espino, esta continuó celebrándose
hasta su decadencia en la década de 1960. En la mañana del domingo de
Resurrección también era
costumbre celebrar la representación de la Función del Judas
o la “Quema de Judas”. Un rito muy popular en muchas localidades españolas, que
recuerda la traición del discípulo que terminó con su vida colgándose de una
higuera. Tras una serie de disparos de los escopeteros aficionados a la caza, se procedía a la quema
de Judas, una costumbre de nuestra localidad que desapareció a mediados del siglo XX4.
Recientemente
estamos viviendo la crisis de otra tradición: la Cabalgata de Reyes Magos.
Esta, con más de 50 años de trayectoria, también está en peligro de desaparecer
por la falta de colaboración de los vecinos con la Comisión vigente. No nos podremos quejar si otros inmigrantes,
esta vez La Santa y Papá Noel, lleguen para quedarse desplazando una más de nuestras
costumbres y tradiciones.
_________________________
1. 1. LUQUE VARELA, J. C. Crónica
de una fiesta viva: Castilleja del
Campo, tres siglos de historia. Castilleja del Campo, 1999, pp. 15, 22 y 46
2. LUQUE VARELA, J. C. Op. Cit. p.17.
3. LUQUE VARELA, J. C. Op. Cit. pp.18 y 22
4. LUQUE VARELA, J. C. “La quema de Judas, una tradición
perdida”. Cronista oficial de la Villa. Publicado
el 18 de abril de 2022.
Tradiciones
y costumbres 083
Castilleja del Campo, miércoles 1 de febrero de 2023