miércoles, 3 de junio de 2026

AQUELLOS ALTARES DE CORPUS EN TIEMPOS DE COVID

 

Por Juan Carmelo Luque Varela. Cronista oficial de la villa  

El Corpus Christie es la festividad más antigua que se celebra en Castilleja del Campo, se remonta al siglo XVII. Así se encuentra documentado en el Archivo Parroquial de San Miguel. Un siglo más tarde aparece establecida como fiesta patrocinada por el Ayuntamiento, según  consta en las declaraciones para la elaboración del catastro de 1750, promovido por el marqués  de Ensenada. Una tradición que continúa celebrándose cada año.



Desde una perspectiva más cercana a nuestro tiempo,  desde 1950 a 2023 no he  hallado documentación que confirme si alguna vez dejó de celebrarse la procesión del Corpus Christi en nuestra localidad. Un año, según una fotografía fechable en la primera mitad de los años 50 del pasado siglo XX, el Corpus realizó su procesión por la tarde, posiblemente por inclemencias meteorológicas. Un caso parecido ocurrió en  la  procesión del Corpus de 2023, que fue trasladada al domingo 11 de junio  por mor de un frente lluvioso que azotó el jueves día 8.
Además de estos casos desconocíamos cualquier otra causa para que, la tradicional procesión Sacramental faltara a su cita tradicional en jueves de Corpus. Hasta que  llegó el  2020 con la trágica pandemia del Coronavirus. Aquel año y el siguiente la arraigada tradición tuvo que hacer un paréntesis de dos años en su larga e histórica trayectoria.


El Corpus Christi, en 2020 y 2021, no recorrió  las calles de nuestro pueblo. No había altares en las fachadas, ni colchas cubriendo puertas y balcones. Ni llegaron del campo el verde aroma, ni la vid y el trigo, frutos del trabajo del hombre. Aquel fue un bienio que nos privó de los álamos sobre las blancas fachadas y el manto de  juncia y el romero en las calles. Un triste horizonte que dejó un paréntesis en nuestras costumbres. Una tradición que hoy nos lleva de nuevo a la perdida primavera.

Aún así, en algunos hogares se volvió a  vivir el trajín de macetas de patio,  colgaduras de balcones,  paños de altares y motivos religiosos. En aquel paréntesis del coronavirus, las personas y familias que acostumbraban a ponen los altares, esas “estaciones” que cada año, desde tiempo inmemorial, jalonan el recorrido del Corpus, no se resistieron y los volvieron a instalar para recordar la procesión  y así cumplir con la tradición.


Altares que fueron expuestos en el zaguán de las casas  y, una vez finalizada la función de iglesia, abrieron sus puertas al público. Una comitiva dispersada en pequeños grupos de vecinos, pasaban de  uno a otro, visitando los altares del jueves de Corpus.
Que esta galería de imágenes, rescatadas de aquellos años de “Covid”, sirva para recordar y agradecer la labor de aquellos vecinos que hacen posible, cada año, que las costumbres y tradiciones de nuestro pueblo continúen viva.  

Costumbres y tradiciones 096

Castilleja del Campo, miércoles 3 de junio de 2026