Por
Juan Carmelo Luque Varela. Cronista oficial de la villa
El Corpus Christie es la festividad más antigua que se celebra en Castilleja del Campo, se remonta al siglo XVII. Así se encuentra documentado en el Archivo Parroquial de San Miguel. Un siglo más tarde aparece establecida como fiesta patrocinada por el Ayuntamiento, según consta en las declaraciones para la elaboración del catastro de 1750, promovido por el marqués de Ensenada. Una tradición que continúa celebrándose cada año.
Desde
una perspectiva más cercana a nuestro tiempo, desde 1950 a 2023 no he hallado documentación que confirme si alguna
vez dejó de celebrarse la procesión del Corpus Christi en nuestra localidad. Un
año, según una fotografía fechable en la primera mitad de los años 50 del
pasado siglo XX, el Corpus realizó su procesión por la tarde, posiblemente por
inclemencias meteorológicas. Un caso parecido ocurrió en la
procesión del Corpus de 2023, que fue trasladada al domingo 11 de junio por mor de un frente lluvioso que azotó el
jueves día 8.
Además de estos casos desconocíamos cualquier otra causa para que, la
tradicional procesión Sacramental faltara a su cita tradicional en jueves de
Corpus. Hasta que llegó el 2020 con la trágica pandemia del Coronavirus.
Aquel año y el siguiente la arraigada tradición tuvo que hacer un paréntesis de
dos años en su larga e histórica trayectoria.
El
Corpus Christi, en 2020 y 2021, no recorrió
las calles de nuestro pueblo. No había altares en las fachadas, ni colchas
cubriendo puertas y balcones. Ni llegaron del campo el verde aroma, ni la vid y
el trigo, frutos del trabajo del hombre. Aquel fue un bienio que nos privó de
los álamos sobre las blancas fachadas y el manto de juncia y el romero en las calles. Un triste
horizonte que dejó un paréntesis en nuestras costumbres. Una tradición que hoy nos
lleva de nuevo a la perdida primavera.
Aún
así, en algunos hogares se volvió a
vivir el trajín de macetas de patio,
colgaduras de balcones, paños de
altares y motivos religiosos. En aquel paréntesis del coronavirus, las personas
y familias que acostumbraban a ponen los altares, esas “estaciones” que cada
año, desde tiempo inmemorial, jalonan el recorrido del Corpus, no se
resistieron y los volvieron a instalar para recordar la procesión y así cumplir con la tradición.
Altares
que fueron expuestos en el zaguán de las casas
y, una vez finalizada la función de iglesia, abrieron sus puertas al
público. Una comitiva dispersada en pequeños grupos de vecinos, pasaban de uno a otro, visitando los altares del jueves
de Corpus.
Que
esta galería de imágenes, rescatadas de aquellos años de “Covid”, sirva para
recordar y agradecer la labor de aquellos vecinos que hacen posible, cada año,
que las costumbres y tradiciones de nuestro pueblo continúen viva.
Costumbres
y tradiciones 096
Castilleja
del Campo, miércoles 3 de junio de 2026




