Por
Juan Carmelo Luque Varela. Cronista oficial de la villa
El
21 de marzo de 2026, la Agrupación Cristo de Vera Cruz y Ntra. Sra. de los
Dolores, en sus 14 años de trayectoria, celebraba la onceava salida procesional de la Virgen titular. Sábado que
amaneció con el cielo cubierto y gris, para terminar con una agradable tarde
entre nubes y claros.
En
este día, estreno de primavera, a la plaza de la iglesia comenzó a llegar el
pueblo impaciente, a la espera de la Cruz de guía que marca la salida.
Se
oyeron tres golpes del martillo, se hizo el silencio en la plaza.
Poco
a poco, la luz de la tarde comenzó a entrar por los respiraderos de la
parihuela conforme el paso se acercaba a la puerta.
¡A
tierra los dos costeros por igual! –Dijo el capataz sobre el murmullo de los fieles–.
La
rodilla ya está en las tablas y comienza el racheo. Debajo ya no hay improvisaciones, solo amor y trabajo para
poner en la calle a Ntra. Sra. de los Dolores. La Virgen del pueblo. Momento que
el reloj de la torre, testigo del paso del tiempo, marcaba las 19:05 horas.
Los
compases de la marcha “Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono” recibieron a la Señora que, cargada de dolor y humildad,
llegaba hasta la plaza para fundirse con
el vecindario.
En
nombre de la Hermandad del Santísimo Sacramento, San Miguel Arcángel y Ntra. Sra.
del Buen Suceso, Francisco Manuel Rivera, presentó la ofrenda floral a la
Señora. Hermandad que acompañaría a la
Virgen en todo su recorrido.
Bajando
la calle Constitución (antigua cuesta
del Palacio), la Banda Municipal de Música de Paterna del Campo, interpretó la
marcha “Rosario de Montensión” que llevó la procesión a la plaza María Gamero
Cívico a los compases de “Mater Mea”.
Tras
su discurrir por el Callejón de Federico
con las marchas “La Estrella Sublime y la Quinta Angustia”, la procesión entró en
Vista Alegre por primera vez en los 14 años de la Agrupación. Una calle donde
el azahar, con su dulce y suave fragancia, trasminaba la procesión que discurría
con la marcha “Pasan los campanilleros”. Con una magistral revirá y a los
compases de “Rocío”, pasó de la calle Alegría a la Avenida de Andalucía con “Esperanza
que guía a Triana”.
La
imagen de la Virgen, con un pañuelo de seda en su mano derecha y el
rosario en la izquierda,
vestía saya de terciopelo negro bordado de oro y pecherín con el mismo bordado. Se
cubría con manto liso de terciopelo negro
y toca de encajes: luto y austeridad.
En
el exorno floral del paso destacaba el color blanco casi impoluto. Una
composición de claveles blancos, paniculata y rosas blancas salpicadas de siempreviva
color lila y rosas de color rosa pálido. En las esquinas delanteras dos grandes
ramos de rosas blancas, flor que también salpicaba la decoración de las cuatro jarras
del trono: blanco sobre austeridad y luto.
En
la procesión, acompañando a nuestra Madre y Sra. de los Dolores, delante del
paso, la Presidencia de la Agrupación formada con miembros de la misma.
El
recorrido de vuelta fue el tradicional. Subida por la calle Cuatro de Diciembre
acompañada con las partituras “Macarena y Jesús de las Penas”, para llegar a la
Placita con la marcha “A Tí, Manuel”. En la revirá de entrada la calle Antonio
Machado, “Hosanna In Excelsis”, para llegar a la altura del Consistorio con
“Reina de Triana”. Arriado el paso, el Alcalde presidente, en nombre del Ayuntamiento, presentó una ofrenda floral
a la Señora.
De
allí, acompañada de las marchas “Valle de Sevilla e Hiniesta Coronada”, la
comitiva transitó por la calle San
Miguel para llegar a la plazoleta La Cruz del Plato, que rodeó con una revirá
ejecutada a los compases de “Reina de San Román”. A la altura de la calle Arboleda,
como es costumbre, la Virgen se sitúa mirando al Campo Santo donde sus hijos de Castilleja del Campo duermen en
la paz eterna.
En los días del Triduo, celebrado la semana anterior a esta salida procesional, La
Junta de la Agrupación dedico dos actos de agradecimientos hacia unas personas
que colaboran con la misma.
El segundo día, finalizado el culto y en nombre de la Agrupación, María Jacinta
Ramírez impuso la medalla de la citada Agrupación a David Pérez Muñoz y al los
hermanos Suarez Rodríguez, Rufino y Manolito. Tres personas que, cada año,
están disponibles para encabezar la procesión, portando la Cruz Parroquial y
los ciriales que la acompaña.
El
último día, finalizada la Eucaristía, fue Antonia Gómez quien hizo entrega de
una placa a Elías Moisés López Rodríguez, por su dedicación y donaciones
realizadas a esta Agrupación.
Desde la Cruz, acompañada de las marchas “Esperanza de Triana Coronada, Coronación en el Rocío y Pasa la Macarena”, la procesión enfiló su tramo final por la calle Buen Suceso para llegar a la plaza de la iglesia.
Allí, la última revira dejaba la Madre de Dios de cara a sus hijos, a los
compases de las marchas: “Reina de las Mercedes y El Día del Señor”. Como todos
los años, Ntra. Sra. de los Dolores no se marcha, estará en su altar como un
vecino más esperando tu oración y tu dolor, que de dolor Ella lo sabe todo.
Poco
a poco, muy despacio, la Virgen entra en
su iglesia acompañada de plegarias, como estas de los hombres de faja y costal:
<<Gracias
Madre mía por el privilegio de haberte podido llevar>>.
Eran
las 22:58 horas del segundo día de primavera 2026.
Crónica
237
Castilleja
del Campo, viernes 27 de marzo de 2026









