viernes, 27 de marzo de 2026

NTRA. SRA. DE LOS DOLORES EN PRIMAVERA

 

Por Juan Carmelo Luque Varela. Cronista oficial de la villa  

El 21 de marzo de 2026, la Agrupación Cristo de Vera Cruz y Ntra. Sra. de los Dolores, en sus 14 años de trayectoria,  celebraba la onceava salida  procesional de la Virgen titular. Sábado que amaneció con el cielo cubierto y gris, para terminar con una agradable tarde entre nubes y claros.  

En este día, estreno de primavera, a la plaza de la iglesia comenzó a llegar el pueblo impaciente, a la espera de la Cruz de guía que marca la salida.

Se oyeron tres golpes del martillo, se hizo el silencio en la plaza.
Poco a poco, la luz de la tarde comenzó a entrar por los respiraderos de la parihuela conforme el paso se acercaba a la puerta. 

¡A tierra los dos costeros por igual! –Dijo el capataz sobre el murmullo  de los fieles–.

La rodilla ya está en las tablas y comienza el racheo. Debajo ya no hay  improvisaciones, solo amor y trabajo para poner en la calle a Ntra. Sra. de los Dolores. La Virgen del pueblo. Momento que el reloj de la torre, testigo del paso del tiempo, marcaba las 19:05 horas.
Los compases de la marcha “Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono” recibieron  a la Señora que, cargada de dolor y humildad, llegaba hasta la plaza para fundirse  con el vecindario.


En nombre de la Hermandad del Santísimo Sacramento, San Miguel Arcángel y Ntra. Sra. del Buen Suceso, Francisco Manuel Rivera, presentó la ofrenda floral a la Señora. Hermandad que  acompañaría a la Virgen en todo su recorrido.


Bajando la calle Constitución (antigua  cuesta del Palacio), la Banda Municipal de Música de Paterna del Campo, interpretó la marcha “Rosario de Montensión” que llevó la procesión a la plaza María Gamero Cívico a los compases de “Mater Mea”.


Tras su  discurrir por el Callejón de Federico con las marchas “La Estrella Sublime y la Quinta Angustia”, la procesión entró en Vista Alegre por primera vez en los 14 años de la Agrupación. Una calle donde el azahar, con su dulce y suave fragancia, trasminaba la procesión que discurría con la marcha “Pasan los campanilleros”. Con una magistral revirá y a los compases de “Rocío”, pasó de la calle Alegría a la Avenida de Andalucía con “Esperanza que guía a Triana”.


La imagen de la Virgen, con un pañuelo de seda en su mano derecha y el rosario en la izquierda, vestía saya de terciopelo negro bordado de oro y pecherín con el mismo bordado. Se cubría con manto liso de terciopelo negro y toca de encajes: luto y austeridad.  
En el exorno floral del paso destacaba el color blanco casi impoluto. Una composición de claveles blancos, paniculata y rosas blancas salpicadas de siempreviva color lila y rosas de color rosa pálido. En las esquinas delanteras dos grandes ramos de rosas blancas, flor que también salpicaba la decoración de las cuatro jarras del trono: blanco sobre austeridad y luto.
En la procesión, acompañando a nuestra Madre y Sra. de los Dolores, delante del paso, la Presidencia de la Agrupación formada con miembros de la misma.


El recorrido de vuelta fue el tradicional. Subida por la calle Cuatro de Diciembre acompañada con las partituras “Macarena y Jesús de las Penas”, para llegar a la Placita con la marcha “A Tí, Manuel”. En la revirá de entrada la calle Antonio Machado, “Hosanna In Excelsis”, para llegar a la altura del Consistorio con “Reina de Triana”. Arriado el paso, el Alcalde presidente, en nombre  del Ayuntamiento, presentó una ofrenda floral a la Señora.


De allí, acompañada de las marchas “Valle de Sevilla e Hiniesta Coronada”, la comitiva transitó  por la calle San Miguel para llegar a la plazoleta La Cruz del Plato, que rodeó con una revirá ejecutada a los compases de “Reina de San Román”. A la altura de la calle Arboleda, como es costumbre, la Virgen se sitúa mirando al Campo Santo donde  sus hijos de Castilleja del Campo duermen en la paz eterna.


En los días del Triduo, celebrado la semana anterior a esta salida procesional, La Junta de la Agrupación dedico dos actos de agradecimientos hacia unas personas que colaboran con la misma.
El segundo día, finalizado el culto y en nombre de la Agrupación, María Jacinta Ramírez impuso la medalla de la citada Agrupación a David Pérez Muñoz y al los hermanos Suarez Rodríguez, Rufino y Manolito. Tres personas que, cada año, están disponibles para encabezar la procesión, portando la Cruz Parroquial y los ciriales que la acompaña.
El último día, finalizada la Eucaristía, fue Antonia Gómez quien hizo entrega de una placa a Elías Moisés López Rodríguez, por su dedicación y donaciones realizadas a esta Agrupación.


Desde la Cruz, acompañada de las marchas “Esperanza de Triana Coronada, Coronación en el Rocío y Pasa la Macarena”,  la procesión enfiló su tramo final por la calle Buen Suceso para llegar a la plaza de la iglesia.


Allí, la última revira dejaba la Madre de Dios de cara a sus hijos, a los compases de las marchas: “Reina de las Mercedes y El Día del Señor”. Como todos los años, Ntra. Sra. de los Dolores no se marcha, estará en su altar como un vecino más esperando tu oración y tu dolor, que de dolor Ella lo sabe todo.
Poco a poco, muy despacio, la Virgen  entra en su iglesia acompañada de plegarias, como estas de los hombres de faja y costal: <<Gracias Madre mía por el privilegio de haberte podido llevar>>.
Eran las 22:58 horas del segundo día de primavera 2026.  

Crónica 237

Castilleja del Campo, viernes 27 de marzo de 2026