lunes, 6 de marzo de 2017

EL BOCADILLO DE LA SOLIDARIDAD

Manos Unidas, 49 años en acción

Por Juan Carmelo Luque Varela, Cronista oficial de la Villa
Bajo el lema: “El mundo no necesita más comida, necesita más gente comprometida”, Manos Unidas nos llama  a la solidaridad en esta Campaña 2017.
Aunque la “ONG católica” Manos Unidas naciera en los años sesenta del pasado siglo XX, sus inicios comenzaron años atrás con el manifiesto: “Declaramos la guerra al Hambre”, publicado el 2 de julio de 1955 por la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas (UMOFC). En estas casi seis décadas Manos Unidas lleva realizadas 58 Campañas  contra el hambre en el mundo y ha conseguido sensibilizarnos a todos sobre esta terrible lacra.
Actualmente Manos Unidas de Sevilla, delegación a la que pertenece nuestro pueblo,  está desarrollando 18 proyectos en diversos ámbitos: agrícola, sanitario, educativo y promoción de la mujer. Para llevar a cabo los proyectos de 2017, Manos Unidas de Sevilla necesita recaudar en  900.000 euros, cifra ligeramente inferior a los 1.140.000 € que se recaudaron en la campaña de 2016.
Como está establecido, el segundo domingo de febrero, se presentó en todas las Archidiócesis de España el Día de Manos Unidas.

Un año más Castilleja del Campo respondió a la convocatoria de la Campaña  contra el hambre de Manos Unidas. Por un lado en la colecta de la misa dominical y, posteriormente, en el evento “Bocadillo Solidario” organizado por iniciativa de la Comunidad Parroquial. Así, el pasado domingo día 5 de marzo los vecinos de esta localidad, como no podía ser de otra manera,  acudieron al recinto ferial respondiendo  a la llamada de Manos Unidas.
La solidaridad demostrada por los ciudadanos de nuestro pueblo se hizo tangible desde antes de esta fecha. Desde el momento que sus aportaciones dinerarias, depositadas en los dos establecimientos de comestibles, se transformaran en embutidos, quesos, chacinas y conservas que pasarían a rellenar los <bocatas>. No montaditos o sándwich –como dicen los cursis-, sino generosos bocadillos.  También el Ayuntamiento puso su granito de colaboración aportando un barril de cerveza y cediendo las instalaciones para el evento.

La Comunidad Parroquial, convocante de la campaña en la localidad, cuenta con el trabajo y la dedicación organizativa de un grupo de personas (pocas y siempre las mismas) comprometidas con la causa que, restándole horas a sus quehaceres y su descanso, forman un voluntariado activo que desarrolla todo el trabajo.
Como responsables de la logística, desde el día anterior comenzaron el montaje de la infraestructura necesaria, aprovisionamiento de bebidas, botelleros, mostradores y habilitaron el espacio que acogería al público asistente. Otras personas elaboraban en sus casas tartas y bizcochos de variados gustos y sabores, tortitas de aceite, dulces de galletas rellenos de chocolate, torrijas, roscos de petacas, etc., que harían las delicias en la sobremesa. 
Aunque el domingo día 5 de marzo amaneció gris y con llovizna, no amilanó los ánimos de los organizadores que continuaron preparándolo todo para el “Bocadillo Solidario”.  Una vez retirados de las tiendas los alimentos, fruto de los donativos populares, a primeras horas de la mañana los voluntarios y voluntarias nuevamente se reunieron para elaborar los bocadillos, cortar los molletes de pan, rellenarlos con las  viandas y, por higiene, envuelven y sellan con un film trasparente. Finalmente los seleccionan  según variedad, preparan las bebidas, etc., y otros forran  con manteles de papel las mesas que dispusieron para atender al público. Ya todo estaba preparado, solo faltaba la respuesta del los vecinos.

 A  pesar del  desapacible día y antes de la hora prevista los organizadores tuvieron  que abrir las puertas del recinto para acoger a los más tempraneros. Justo a las 14:00 horas, que  estaba prevista la apertura, la climatología comenzó a mejorar dando una tregua que fue aprovechada y animó a la asistencia de los vecinos para colaborar en la Campaña 2017 de Manos Unidas.
Después de agotar un barril de cerveza se continuó con botellines, cerveza sin alcohol y litros de refrescos. Todo ello, para que la solidaridad de los asistentes pudiera <dar cuenta>  de los cuatrocientos bocadillos (tamaño XXL) que tenia elaborado la organización.
Sin solución de continuidad los comensales pasaron del súper bocadillo al café y las exquisiteces de la repostería local, para continuar con las copas en vasos largos.
Según información de la organización, que ante el mal tiempo temían una corta asistencia, dicen que se ha contado con una buena participación.

Los bocadillos no consumidos (entre setenta y ochenta) y otros tantos molletes se los llevó una voluntaria  al convento de Santa Ángela de la Cruz, volviendo con el agradecimiento de esta comunidad.
La  acostumbrada  solidaridad y la ayuda a los demás de los vecinos de Castilleja del Campo   se hace patente una vez más con manifiesta notoriedad.

Finalizamos esta crónica con la evolución de las aportaciones que la Comunidad Parroquial de Castilleja del Campo envió a Manos Unidas en los últimos cinco años.
Año 2016: 1.933,40 €, año 2015: 1.961,54 €, año 2014: 1864,32, año 2013: 1.765,33, año 2012: 1.754,66. Estas partidas son el resultado de los beneficios de las <fiestas del bocata>  y de las colectas para Manos Unidas.


Crónica 095. Castilleja del Campo, lunes 6 de marzo de 2017